¡Salú militancia! Nos encontramos este 1ero de mayo, una vez más, en el intercambio con figuras del movimiento popular. Este pasado jueves nos trasladamos al local de la Asociación de Funcionarios de UTU para charlar con Mariana Píriz, Secretaria de la Comisión de Interior del PIT-CNT y Secretaria General de dicho sindicato. Allí se desarrolló con mucho intercambio, efusividad, risas, experiencias y convicciones a flor de piel, la primera entrevista presencial que realizamos para Dialogando Con.
-Bueno, Mariana, sos alguien que tiene un montón de militancia en bastantes organizaciones, con un montón de actividad. ¿Te animás a hacer una pequeña presentación para quien esté leyendo y no te conozca?
Bueno, yo soy profe de biología y trabajo en Bella Unión, en la UTU. Elegí también militar sindicalmente en el sindicato de UTU, que es AFUTU. Tuve un proceso de militancia estudiantil cuando estaba cruzando el profesorado, que fue en el CERP de Salto y ahí estuve en la asociación de estudiantes del CERP. En Salto había una gran organización sindical, estudiantil y social que estuvo buena. Cuando empecé a trabajar ya hace como 10 años (porque tengo mucha militancia pero no tengo tantos años) me afilié al sindicato, y ahí empecé la militancia de base, la militancia social que siempre tuve en Bella Unión vinculada a lo que es el movimiento feminista que, con un grupo de otras mujeres de allá, conformamos la colectiva feminista de Bella Unión.
Y también militaba en el grupo de trabajo por verdad y justicia de Bella Unión, con compañeras y compañeros históricos de la lucha social. Y de lo político partidario hace rato también ando en la vuelta, pero eligiendo militar más fuertemente en lo que tiene que ver con los sindical y lo social. Actualmente estoy en la secretaría general de AFUTU desde hace unos años, y a partir del último congreso me tocó la secretaría del interior del PIT-CNT. Se volvió a instalar la secretaria del interior, que estaba en la órbita de organización, entonces dimos la discusión y se lograron los acuerdos necesarios sobre que el interior es bastante complejo, extenso y heterogéneo como para que esté abordado desde una única secretaría. Entonces entendíamos que era necesaria una secretaría específica que atendiera los temas del interior y que lo pusiera en la vida cotidiana de nuestro movimiento sindical, con los desafíos, con todas las problemáticas que tiene, con las carencias y con todo lo que hay para desarrollar ahí.
-Tomando esto último, ¿cómo ves el desafío del PIT-CNT para llegar al interior con el discurso y con la acción? En el marco de que estamos en un contexto económico y social bastante delicado, con unas medidas muy pobres por parte del Gobierno y que en el interior, imagino, se sufre de otra manera, entre otras cosas, en la medida en que los gobiernos locales de derecha dejan bastante desprotegidas a las personas.
Es que hay una cuestión que desde la centralidad montevideana tenemos que terminar de entender, de visualizar, que es que no hay un único interior. Es muy vasto y muy inteligente y no es lo mismo una capital departamental que el interior profundo, que la campaña o que los pueblos del interior…
-En la entrevista a Pablo Ponce nos decía “el interior del interior”…
Exacto, el interior del interior. Yo siempre digo que no hay un interior que son los interiores porque hay realidades tan diferentes como departamentos y localidades, y también eso hace la idiosincrasia de cada lugar. Yo creo que el principal desafío que tiene el movimiento sindical es dejar de pensarse desde Jackson, dejar de pensarse desde la 1° de mayo y no es llegar con un discurso, sino que es ir a hacer.
Yo soy de Bella Unión. Nosotros -esto es a modo de anécdota- nos de autodenominamos, en tono de broma, la “República separatista de bella Unión”, porque sufrimos la doble centralidad: la centralidad con la capital departamental y la centralidad con lo que es Montevideo, la capital del país. Tenemos una forma de hacer bastante rebelde. Soy de un pueblo que tiene una historia en ese sentido también. Yo creo que el principal desafío que tenemos como movimiento sindical es poder romper con esa estructura centralista y poder llegar a los territorios haciendo, no diciendo. Porque no es que vamos a ir a descubrir la pólvora en los territorios: hay un montón de historia y hay un montón de experiencia acumulada porque los compañeros y las compañeras que están en los territorios están haciendo. No es que se están juntando a tomar el mate o tomar el té y a compartir masitas. Hay compañeros que tienen una historia de militancia desde hace muchos años, y reconocer eso y ponerlo en perspectiva, ¿no?
Qué hay, qué se puede seguir acumulando y también cómo nosotros, hoy, en esta realidad que tenemos, en este contexto socioeconómico y cultural, que estamos en un gobierno neoliberal, que estamos en un gobierno que, no es que sean insuficientes sus medidas, es que no hay medidas de este gobierno. Que en realidad vino a prometer el derrame y lo único que derramó es la miseria, porque los únicos beneficiados con las medidas que ha tenido este gobierno han sido los malla oro y el poderío histórico. Entonces, eso sí se sufre doblemente en el interior, porque si vos ves los porcentajes de empleo, desempleo, el porcentaje de la informalidad que hay y los porcentajes de pobreza que hay rompen los ojos. Hoy parte del desafío del movimiento sindical es llegarle a estos compatriotas que hoy están totalmente desprotegidos, que hoy no tienen organización porque no tienen laburo y lo que están haciendo es aguantando la olla, peludeándola todos los días para aguantar la olla. Creo que la solidaridad de clase también es una bandera histórica que ha tenido el movimiento sindical, que hoy más que nunca está presente en esta realidad.
-¡Tal cual! si se habrá demostrado eso…
si se habrá demostrado en estos últimos años con la pandemia, y con un montón de otras situaciones. En Salto, por ejemplo, las mujeres que trabajan en las tribunas hace años que acampan los fines de año con sus hijas porque Caputo no le pagaba los sueldos. O sea, hay situaciones muy jodidas porque el empleo es muy complicado también en el interior.
El otro día me decía una compañera “bueno, en Montevideo te despiden de un supermercado, y a las tres cuadras tenés otros supermercados donde capaz que te pueden tomar” que te explotan, que te pagan 2 pesos, que hay una desregularizaciones importantes, pero en el interior y el interior profundo, si te corren no tenés otra opción. No hay otra cosa, porque la principal fuente de trabajo generalmente es ser funcionario municipal y todo lo que conlleva eso, porque en realidad se presta mucho para lo que es el clientelismo político. Todo el mundo entra por la tarjeta del caudillo que le da para que vaya a hablar a la Intendencia. Entonces eso también hace que la organización sindical tenga desafíos para regularizar y organizar en esos lugares, donde tu trabajo depende de si estás sindicalizado o no. Y de eso hay ejemplos, muchos. Pero además, o son policía o sos funcionario público. No hay una empresa que venga a instalarse en el interior profundo y dar fuentes de trabajo. Bueno, ahora tenemos lo que es UPM, pero también tiene su particularidad y las visiones encontradas o discrepantes de la instalación de UPM, pero si no, no hay otra cosa.
¿Entonces, qué haces? Y, además, si te sindicalizas ¡te persiguen! por ejemplo en Paysandú en el Citrus hay compañeros dirigentes sindicales que no tienen trabajo, que están sin laburo y el otro día entraron a trabajar y a los dos días ¡para afuera!, porque se habían dado cuenta de quién eran. Cuando se dieron cuenta no tenían más trabajo. Entonces es muy jodido sindicalizarse. O como los peones de estancia, que te sindicalizas mostrás tu cara con el sindicato y te agarran el revencazos. Entonces sí habrá cuestiones para conversar mucho más profundas que éstas, también no, pero sí habrá dificultades y si habrá coraje en muchos compañeros y compañeras del interior. Por eso a veces también cuando surgen algunos relatos de que “perdemos por el interior” es bastante injusto y realmente es muy doloroso, porque ¡hay que estar en los pueblos del interior aguantando los trapos! hay que estar en un laburo totalmente sobreexplotado, totalmente desregularizado, donde no tenés cómo acumular músculo para para para resistir, porque en realidad imaginate los peones de estancia que hay uno cada muchos kilómetros, y que se organicen mínimamentel que se planten en el pueblo, que empiecen a generar una acumulación, que empiecen a marcar ciertas cuestiones en los pueblos chicos no es menor.
Como movimiento sindical tenemos que romper con estas estructuras tan centralistas y poder llegar a los territorios haciendo porque esos compañeros que lo marcan sistemáticamente. Yo no necesito iluminados que vengan a decirme cómo tengo que hacer las cosas por nosotros: las cosas las estamos haciendo desde mucho antes de que yo naciera, entonces yo creo que también estaba eso de respetar y de usar esa experiencia para seguir acumulando, para seguir organizando todo lo que se pueda organizar. El desafío, no sólo del interior, sino en todo el todo el país, es poder ponerle un alero más desde el movimiento sindical a este paraguas, para toda esta gente que está sin laburo, organizar esta gente que está sin laburo, que estaba pasándola mal. Digo, ya lo vivimos, no estoy inventando nada. Todos sabemos, tenemos con gente conocida, hemos estado en una olla, hemos estado armando canastas. Hemos llegado a la casa de los compañeros y las compañeras jodidas. Tienen que tener una esperanza de que un mundo diferente es posible.
En eso el movimiento sindical tiene que ser un actor novel, es una de las organizaciones sociales más grandes. Le cabe la responsabilidad histórica en este momento de poder plantearse en perspectiva una esperanza de un país mejor, cel modelo de país que queremos también para todos, como pueblo. Este momento coyuntural, social y económico, nos hace mirar más para allí. Capaz que antes estábamos en otras situaciones económicas y nos preocupaban otras cosas. Hoy las acciones y la mirada a largo plazo, las discusiones tienen que estar y sobre todo las acciones tienen que estar orientadas ahí: a qué país queremos, cómo queremos llegar. Es muy salado que jueguen con las cifras de la pobreza infantil y no pase nada, que no tiene una condena social, porque esos gurises son los gurises son los que nosotros tenemos en las aulas y eso lo vivimos y que te digan que no pueden repetir el plato de comida es realmente jodido.
Entonces yo creo que tenemos que organizar el descontento, organizar a la gente para salir adelante porque en realidad nos organizamos en lo inmediato, pero necesitamos una perspectiva de largo plazo que se encuadre en el país que queremos.
-Si, sentimos comentarios y habíamos visto algunos memes que automáticamente pusieron la causa de que se perdiera el referéndum en los pueblos del interior…
Es una cuestión muy cultural, histórica. ¿Cómo se formó este país? con el puerto de Montevideo, y “después” existió el resto. El centralismo nos mata, claramente. Y cuando nos nubla, cuando no escuchamos y cuándo nos gana la soberbia en cualquier organización y en cualquier aspecto, pasa lo que pasa. Y pasa también esto de que no hay un único interior, entonces una única forma de decir las cosas no va a llegar a todo el mundo. De todas formas, yo creo que el referéndum nos dejó una experiencia y nos mostró o nos refrescó la memoria de cómo hacer las cosas, con la organización por abajo, acortando distancias, dejando de lado muchas discrepancias, sobre muchas cuestiones que pensamos diferente, que tenemos posturas diferentes con organizaciones sociales, con el movimiento feminista, pero que en cada pueblo se haya organizado desde abajo, con todos los actores sociales de esos lugares, un espacio de militancia común, yo creo que esos son semillitas que hay que seguir regándolas porque claramente es por ahí.
-Sí, quería preguntarte sobre cómo veías más o menos la coyuntura después de este resultado del referéndum…
Nos queda mucho camino por recorrer. Sí podemos mirar esto sin las mezquindades y sin interponer otros intereses más que el de construir organización y poder generar realmente una organización de resistencia que va a ser ahora y que nos permita seguir acumulando…
-¿El referéndum fue una instancia de acumulación?
Yo creo que sí. Porque junto a gente que hace mucho tiempo no se juntaba. Y eso pasa a veces en los pueblos, que tenés discusiones donde influye el tema del relacionamiento personal, el “‘porque cuando tu organización estuvo en tal lugar hizo esto, hizo lo otro, y nosotros pretendíamos que hiciera tal cosa, tal otra”. Esos rencores de la historia pasaron a un segundo plano, dejaron de estar presentes en el momento de empezar a juntar las firmas, de organizarse y juntarse para la recolección de firmas. Pero para desarrollar la campaña también se juntaron gente de características muy diversas, de organizaciones muy diversas y que eso claramente es rememorar lo más rico de nuestra historia, de cuando se dio el “obreros y estudiantes Unidos y adelante”, toda esa corriente que estuvo siendo parte del pueblo organizado para resistir. Eso nutre, y no lo quiero comparar, pero digo que esto también nos rememora a esas instancias donde el pueblo se juntó para resistir y yo creo que esto era es parte de eso, es juntarse para resistir.
-Nos vamos a ir un poquito de temática: a base de lucha, se ha puesto arriba de la mesa la cuestión de que es mucho más difícil hacer política y estar ocupando espacios en ámbito sindicales y políticos si se es mujer o si se es joven, o si por ejemplo, no sos de la capital o de la zona metropolitana.
¿Cómo fue el proceso de llegar al secretariado del PIT-CNT en ese sentido?
En realidad es bastante complejo, porque siempre si vos te pones a pensar ¿viste la canción de que moris en Montevideo de Pablo Estramin? Bueno eso es tal cual la realidad de la gente del interior. Si querés estudiar tenés que irte de tu lugar. Ahora avanzamos, o sea, hay mayor propuesta en lo que es el interior, pero claro, siempre militar sindicalmente asumiendo más responsabilidades dentro de la organización sindical, siempre te requiere que estés más presente en Montevideo. Y ahora, con el Secretariado del PIT-CNT también me pasa lo mismo. Una se propone hacer un montón de cosas o de estar recorriendo un montón el interior, pero bueno está por la vía de los hechos después una hace lo que puede. Pero te genera una cuestión, y esto es muy personal, de un cierto desarraigo del lugar también. No porque lo abandones, sino porque materialmente no te da el tiempo y la vida. Muchas de las cuestiones son acá en Montevideo, entonces la vida cotidiana de los sindicatos y la del PIT-CNT generalmente es acá. Si vos estás acá a la vuelta, en Canelones, Durazno, Florida, San José, estas a un toque,son 3 horas, pero si estás en la otra punta del país son 8 horas para ir y 8 horas para volver, o sea, una noche entera arriba de un ómnibus.
Yo creo que es importante que la gente del interior tenga lugares de responsabilidad en las estructuras sindicales. En todas las estructuras de la organización, pero desde lo sindical me parece fundamental, porque eso nos amplía la visión. Yo creo que desde el interior aportamos una mirada y una forma de hacer que a veces no están tan contempladas. Yo peleo por que haya representación femenina, pero también representación del interior, porque me parece que es una cuestión de justicia.
Es complejo, requiere que vos dediques tu vida a esto. No digo que sea lo único que hagas, digo que te lleva tiempo y requiere el sacrificio militante. Capaz que es más del doble de tiempo que una persona que esté viviendo por acá. Por eso me parece destacable cuando los compañeros y las compañeras del interior, y sobre todo las mujeres, porque no es changa ser mujer, militar y todavía tener espacio de responsabilidad y aguantar la tarea. Porque las mujeres… lo que ya sabemos, si sos madre y tenes que ir y venir todo el tiempo es mucho más complejo. Y además las tareas de cuidados siempre recaen sobre las mujeres, entonces eso complica mucho más. Por eso cuando una compañera asume en un en un determinado lugar una responsabilidad o disputa un espacio de poder, a mí me parece que está bueno. Y más con lo machistas que son las organizaciones, todas, yo creo que es un mal de la sociedad, no de algunas organizaciones. La sociedad está estructurada en el machismo, entonces cuando estás en algunos lugares también te empiezan a mirar feo y a cuestionarte cómo llegaste, porque nadie te da el mérito por tu militancia o por tu capacidad, sino por con quién te andas juntando para llegar a donde llegaste, y eso realmente es muy jodido en realidad, es jodido como como sociedad y como un movimiento sindical. Yo creo que cada vez se da menos, milito para que eso cada vez suceda menos, para cambiar esa realidad. Pero bueno, nos falta un montón todavía. Y que las mujeres jóvenes irrumpan en esos espacios es menos probable, porque si vos ponés a mirar es un movimiento sindical de gente bastante grande.
Aunque yo creo ahora estamos en un mejor promedio de edad, porque hay un montón de gurises y gurisas jóvenes que están metiéndose en los sindicatos y que se están organizando. Y me parece que hoy no está tan avejentado, pero históricamente ha sido un espacio de hombres. Entonces sí, habrá que cambiar algunas costumbres dentro de las organizaciones.
-Luego del 27 de marzo el Gobierno dijo que iba a avanzar en su agenda de transformaciones. Con la LUC, en materia de educación, hicieron cambios en la gobernanza, como los cambios en lo que era el Sistema Nacional de Educación Pública, los cambios de los consejos desconcentrados ahora por Direcciones Generales, y ahora hace unos días se presenta el Marco Curricular Nacional. ¿Qué impresión les dejó?
Este Marco Curricular Nacional se viene elaborando desde hace bastantes meses dentro de lo que es el CODICEN de la ANEP, con la participación de figuras técnicas y los responsables de la gestión de la educación en lo que hace a inspectores y esas figuras que no es un marco curricular que salga de la participación amplia de los trabajadores de la educación, o de las comunidades educativas, entonces nosotros, primero que nada, hace tres o cuatro días que está publicado. Después, se marcó una ATD, que es el espacio que tenemos los docentes para discutir esta cuestiones, y la ATD es por subsistemas, justamente para atender las especificidades de cada subsistemas. Marcar el mismo día para todos los subsistemas, desconoce o pasa por arriba desde las dehesas especificidades que podamos aterrizar este marco curricular a la especificidad de cada subsistema, que si bien es un marco general que va a regir los objetivos a largo plazo de la educación, eso tiene que estar, por la realidad particular de cada subsistema. Ahí nosotros lo que hacemos es una primera crítica desde lo práctico, de cómo se llega a la discusión de este Marco Curricular sin participación de los y las docentes, pero además con muy poco tiempo para discutirlo. Porque cuando uno lee cualquier documento, tiene que tener un proceso de asimilado, capaz volver a leerlo o leer algunas partes que quedan dudas, reflexionar sobre eso, si estoy de acuerdo o desacuerdo, socializarlo con otras y con otros, poder intercambiar. Y eso no estuvo. No es “sobre el pucho la escupida” que se aprueba un Marco Curricular Nacional que va a regir a toda la educación de nuestro pueblo. Creo que ahí hay una una gran omisión, un atropello a lo que son los espacios conquistados por los docentes, para la discusión de las políticas educativas. Si bien la ATD es consultiva y no es vinculante a lo que resuelva, o sea en la ATD puede expresarse, puede salir una expresión en contra, pero el CODICEN de la ANEP tiene la potestad de implementarlo igual porque es consultiva, no es vinculante. Pero es preceptiva, o sea que necesariamente lo tienen que pasar por consulta si lo quieren implementar. El tema es que este marco curricular nacional tiene afirmaciones o conclusiones acabadas, por tanto esta consulta al ATD entendemos que es un acto meramente formal, es una formalidad porque realmente quieras saber o dar participación a los docentes.
Después, con respecto a los contenidos, yo creo que responde un poco a las exigencias que tiene y que va a incrementar el Banco Mundial por el préstamo de 40 millones de dólares. Es una cuestión de acomodar los procesos educativos a las exigencias de un Banco internacional para que brinde plata.
Pero además tiene un fuerte énfasis en las competencias que nosotros no estamos tan de acuerdo. Nosotros militamos, peleamos y generamos acciones para tener una educación liberadora, no para tener los engranajes de una máquina para generar un producto acabado. Queremos personas que puedan ser críticas, que puedan construir ciudadanía, que puedan construir participación y esto que se propone es ver a la educación como una mera adquisición de competencias para desarrollar un trabajo. Está más cerca de tener peones calificados que a tener personas críticas. Hay que ver cómo después esto se aterriza en la currícula, porque esto es el marco general, pero cuando aterrizamos en la currícula, bueno, ¿Cuáles son las transformaciones, los cambios que van a haber? porque ya hubieron indicios del “para que quiero filosofía? Sí, en un peón especializado tiene que saber hacer, no tiene que saber pensar” “¿Para qué quiero arte? ¿Para qué quiero música”
Además, después vamos a evaluar con las pruebas PISA, vamos a tener evaluaciónes totalmente estandarizadas, que no atienden las realidades concretas es de los gurises y las gurisas… Y que además hay una cuestión que es muy vidriosa, que está planteado en este marco curricular, y es que te dicen una parte que “el docente va a tener que saber sortear todas las dificultades socioeconómicas, culturales…” Y un montón de otras situaciones más con los gurises cuando están en el aula para poder lograr los objetivos, o sea, voy a tener que sortear que los gurises y gurisas tengan una situación familiar compleja, que viven hacinados, que no tengan para comer, que te vengan a clases sin desayunar, que te vengan en invierno sin abrigo…o sea, te hace responsable.
-Podríamos cambiar la palabra “sortear” por ignorar y sería lo mismo…
Claro, hace responsable al docente de que, bueno, si fracasa la culpa no es de las autoridades. Porque el docente es el que tiene que sortear todo eso. Y tampoco es que nosotros tenemos la capacidad desde el aula de cambiar las condiciones socioeconómicas del país en el cual estamos inmersos y los gurises y gurisas son producto de eso. Entonces es muy jodido lo que se está planteando ahí. La estandarización, sacar las cosas así como máquina de chorizo, dando autonomía a los centros, pero responsabilizando al docente de que si no se cumplen los objetivos, la culpa es de los docentes. ¿Entonces, qué pasa cuando vos no cumplir un objetivo en cualquier lugar? te califican mal. Además, tenemos que ver ahí también si nos van a hacer un cambio en el Estatuto o no, pero si yo no cumplo con los objetivos y el director del centro es el que tiene la potestad de definir si yo trabajo o no el año que viene ahí, es una cadena muy compleja… y, cuando empecemos a denunciar esto, cuando empezemos a movilizarnos en contra de esta reforma, van a salir a perseguirnos, eso es así, y es lamentable.
Bueno, a todo esto no hemos hablado del 1° de Mayo.
Sí, 1° de Mayo que tiene la particularidad de que va a ser presencial, con un acto como era antes. Estos últimos dos año,s si bien hubieron acciones, no hubo acto como tal. Entonces hay una gran convocatoria y se está trabajando para la participación del 1° Mayo, no solo en la zona metropolitana que se concentra en Montevideo, sino también en actos y actividades en todas las localidades del interior. En cada capital departamental hay actividades, actos, ollas populares, muestras de pinturas y otras actividades asociadas al 1° de Mayo. Estamos trabajando, militando, organizando y convocando para que sea un gran 1° de Mayo, y para que esté todo el pueblo en la calle, porque es un día de reivindicación, es un día de lucha, es un día de encuentro, y también es un día donde confluimos en un espacio y nos encontramos con mucha gente conocida, con todo el pueblo en la vuelta. Y creo que hay que luchar también para poder encontrarnos en esos momentos y en esos lugares para saludarnos, para abrazar, para darnos ánimo y encontrarnos en la alegría. Porque frente a tantas dificultades y situaciones jodidas que estamos viendo todos los días, encontrarnos en la alegría de celebrarnos como trabajadores, trabajadoras y como pueblo organizado, me parece que está bastante bueno también. En ese sentido van a haber ollas populares en muchos de los lugares donde va a haber actos. Entonces va a ser una gran movilización de todo el pueblo.
¿Algún mensaje final que quieras dar en general?
Yo creo que está demostrada la importancia del movimiento sindical, históricamente y hoy también. Y la importancia que tiene el afiliarte al sindicato y juntarte con otros para defender tus derechos y darle una mano a los que están más jodidos, y esa es la esencia misma de la clase trabajadora, la organización, la lucha y la solidaridad. Creo que ese es el mensaje y creo que eso es lo que nos convoca hoy y lo que nos tendría que juntar en cada espacio. En algunos lugares capaz que es mucho más complejo sindicalizarse y cuando sos un poco más joven tenés más temor a la sindicalización, y más con toda la persecución de la que somos testigos últimamente. Pero claramente la militancia es juntos, y ese es el mensaje que me parece importante transmitir. Solos y aislados no hacemos patria, la hacemos con otros cuando nos juntamos, cuando nos organizamos y cuando somos capaces de sentir la injusticia que están viviendo otros compañeros hoy. Eso me parece fundamental, poder organizarse, poder juntarse y poder pelear.
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