Otro 20 de Mayo nos encuentra marchando, en nuestra -de todes- necesaria y larga lucha contra la impunidad, contra el terrorismo de Estado, contra los aparatos represivos siempre al servicio de las clases dominantes que cumplieron y cumplen su función, en el «pachecato», en la dictadura, en la «democracia tutelada», en la transición y aún hoy: el control, la represión y el miedo contra las organizaciones populares, los partidos de los de abajo y todos aquellos que cuestionen el reinado del capital.
Y nos encuentra marchando para ejercitar la memoria, siempre vigilantes para intentar no repetir los desastres; para militar activamente contra la teoría de «los dos demonios» que hoy tiene un nuevo capítulo en forma de esperpento, llamándoles «presos políticos» a abyectos torturadores, infames violadores y rastreros ladrones, encerrados en Domingo Arena; y para prevenir la injusticia que despunta en el «proyecto humanitario» de Cabildo Abierto para los presos mayores de 65 años, que sólo busca liberar a estos genocidas y terroristas de Estado.
También marchamos indignados por la hipocresía del gobierno con su Mes del Soldado, que es la reivindicación del Oficial, ese que siempre explotó y ninguneó la tropa de acuerdo a sus mandantes ricos, y que ahora se trata de igualar con las luchadoras y luchadores civiles y desarmados por las libertades de todes, por los derechos humanos, por los derechos sociales, que fueron el blanco fundamental de una dictadura de 12 años.
Caminamos, marchamos y marcharemos con esperanza también, develando lentamente verdades, obteniendo triunfos en juicios fundamentales contra la tortura como en la causa «Los Vagones», pues esta fue el arma fundamental para someternos y así someter al movimiento popular, en la búsqueda incesante de los poderosos por detener los reclamos de justicia social. Y, en cada pelea, esperanza, memoria y verdad; con la convicción de defender la Seguridad Social de todes, amenazada por las patronales y por la inmoral sangría de recursos que significa la Caja Militar, gracias a imposiciones de la dictadura y vacilaciones luego que no han resuelto estos expolios.
Y lo hacemos en unidad para luchar y vencer, sin olvidarnos de los necesarios debates entre nosotres, los errores cometidos con unas fuerzas armadas y policiales aún irreformables porque impunes, y por estar de espaldas y contra su pueblo y contra los más humildes, antes y ahora. Asimismo, afrontamos la verdad de la colaboración civil y de las cámaras empresariales con los crímenes del terrorismo de Estado, transformada hoy en desprecio al pobre, ideología de casta, represión antisindical y neofascismos varios.
Marchamos alumbrados por la lucha inclaudicable de las compañeras y compañeros que todo lo dieron por una sociedad más justa, más fraterna, más libre. Este 20 de Mayo, y hasta quebrar la impunidad, marchamos por toda la verdad, por toda la justicia.
Unidad para luchar! Unidad para vencer!



Arriba compañeros
Arriba!!
Muy bueno el texto. Hay que denunciar siempre hasta conseguir la condenación de los culpados y las respuestas sobre nuestros luchadores.
Arriba compañera!